Allie: ¿Por qué no me escribiste? ¿Por qué? ¡No había terminado para mí! Te espere durante siete años y ahora ya es tarde.
Noah: Te escribí 365 cartas todos los días, durante un año.
Allie: ¿Me escribiste?
Noah: Sí. Lo nuestro no acabó.
¡Jamás ha acabado!
(gracias por existir, pero ¿podrá ser que alguna vez no me hagas llorar? gracias)
