Yo no quiero un amor civilizado, ni recibos y escenas de sofá. Yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con ganas de llorar. Yo no quiero vecinas con pucheros. Yo no quiero sembrar ni compartir. Yo no quiero 14 de Febrero, ni cumpleaños feliz. Yo no quiero cargarte tus maletas. Yo no quiero que elijas mi shampoo. Yo no quiero mudarme de planeta, cortarme la coleta, brindar a tu salud. Yo no quiero domingos por la tarde. Yo no quiero columpio en el jardín. Lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mi. Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres. Porque el amor cuando no muere, mata. Porque amores que matan, nunca mueren. Yo no quiero juntar para mañana, nunca supe llegar a fin de mes. Yo no quiero comerme una manzana dos veces por semana, sin ganas de comer. Yo no quiero calor de invernadero. Yo no quiero besar tu cicatriz. Yo no quiero Madrid con aguacero ni Rosario sin ti. No me esperes a la noche en el juzgado, no me digas que volvamos a empezar. Yo no quiero ni libre ni ocupado, ni carne ni pecado, ni orgullo ni piedad. Yo no quiero saber porqué lo hiciste. Yo no quiero contigo ni sin ti. Lo que yo quiero, muchacho de ojos tristes, es que mueras por mi.
