Sería muy irónico y vergonzoso si pensaramos en todas las cosas que hacemos diariamente y no tienen razón alguna. Como por ejemplo, comer un paquete de rocklet cada 80 minutos, levantarse de la cama y decir: "voy a hacer un bien por mi, voy a salir a caminar" y la caminata es ir al chinoski y volver. Tener siempre la duda de si el colectivo que me estoy tomando es el correcto, y preguntarle al chofer "este es el que va a..." aunque sepas en realidad, que es ese. Quedarse en corpiño en el medio de una maratón. Tropezarse, caerte, rasparte todas las piernas... estás mal, pero sin embargo te reís. La manía de contar las monedas que hay tiradas en mi cartera. Decirle a no se quien (supongo que al chofer) "chau, gracias" cuando me bajo del colectivo. Releer las notas de la revista Cosmopolitan una vez al día (haber... ya lo hiciste, si?). Comer todo el día frutas (que te haces! si tu estomago ya no existe). Algunos días estar internada en una cama y un cubículo de 3x4, y otros días tomarte 5 colectivos diferentes, ir y volver de una punta a la otra de está hermosa ciudad. Estar en silencio con la persona que amas, y sentirte rara. Necesitar de ese alguien, la dosis diaria, y si un día no lo veo siento que algo malo está pasando. Creer que me puedo volver loca de un segundo al otro. Que mas quiero en esta vida? si así estoy bien (quizás un poco crazy, so crazy bab)