Y en este tiempo que él no estuvo me compré un buda de cerámica y lo pinte de dorado, deje intacta la escritura en mi pizarra para recordarte todos los días, me abrigue más de lo común porque hace tanto frío como allá, llore como nunca, estuve con mis amigas más de lo debido, fui a los lagos de palermo un domingo a la tarde y me pase una hora reloj corriendo a los patos y mirando el atardecer con mi mejor amiga. Ah y me volví a la noche sin pensar que al otro día tenia que ir al colegio. Dormí relajadamente, encontré mis guantes negros, y me di cuenta que uno es de Hernán porque me queda enorme, y está más desteñido que el otro. Se me avalancharon hombres, yo no quiero decir nada. Te espero tan ansiosamente que me mordí todas las uñas de la mano derecha (las de la otra todavía viven). Me corte el flequillo y no me pude acostar ni un segundo en mi colchoneta para hacer un par de abdominales. Me di cuenta que cada vez me canso más de hacer las cosas. Me compré un libro, el cual lo tengo que leer y no lo empecé. Mi papá salio en el diario La Nación. Alquilamos un dpto para irnos a vivir con mi mamá. Tiene pileta y no puedo imaginarme las veces que me las voy a pasar ahí. Dibuje como de costumbre en mi agenda. Tuve tantas pruebas... tantas que necesito de vuelta un mes de gripe porci. Me pongo una boluda feliz cuando me mandas un mensaje de texto a las 4 de la mañana, me alegra más saber que me traes chocolates. Mañana tengo psicóloga y creo que va a ser mi mejor terapia hasta ahora. Planché, hice las camas y pase la aspiradora un día de la semana, increíble. Fui al medico y me dijeron que tengo buen aire en los pulmones (!"$%&/) y que tengo el útero más lindo del mundo. No escribí tanto en mi blog, no se porque, me falta un poco de inspiración tal vez en estos días, extraño abrasarte. Me convencí que no tengo que bajar los brazos y tengo que seguir mi propia vida y que todo, siempre, vuelve. Mi mejor amiga me dio el consejo más sabio del mundo y lloré con ella, es bueno escucharte. Decidí que el mes que viene empiezo a regatonear un poco (a mover el cuquis). Tuve un par de charlas muy intensas con mi papá que me hicieron más que bien. Lloré con mi preceptor y supe que lo quiero mucho cuando me dijo "quiero que estés bien" y me abrasó. Tuve evaluación de educación fisica por primera vez en mi vida, me saqué un 7 y me di cuenta que poco que se de handball. Leí tu carta todos los días que lo necesité. Surgió una mini-conversación muy interesante con mi ex y llegue a la conclusión de lo bien que nos llevamos, por suerte. Y para no finalizar con esa afirmación, agrego que tengo miles de pensamientos rondandome por la cabeza y no se que CARAJO hacer. Pero soy yo, siempre.