Y te tendre que dejar escapar, se que lo voy a lamentar. Pero te digo amor que hay que saber cuando parar, cuando parar. Te digo amor, no te pongas triste corazón, que el solo no va a brillar. Quedate tranquila que va a haber tiempo para bailar. No se cuantos angeles te quieren ayudar, pero tengo la esperanza que ninguno va a poder desnudarte, no de cuerpo, sino de alma. Disfrutar ese placer. Y la verdad no se bien a que tengo miedo, nunca fui mucho de apostar. Una corazonada me dice: es hora de pagar.