Quiero que siempre recuerdes lo que dijimos un día que cada vez que te ríes, río contigo mi amor. Y no te olvides de algo que se adivina en la vida y es que la vida misma, es un milagro de amor. Si me voy antes que vos y visito tu silencio, no es para que estés triste, ni para ver tu dolor. Quiero decirte mi amor, en estas torpes palabras que cada vez que llores lo sabrá mi corazón. Y no nos encontraremos, pues siempre estuve a tu lado. Hacia dónde y hasta cuándo, esas son cosas de Dios.