Hola! Vuelvo a escribirte. Ayer fue el cumpleaños de mi hermoso novio, que últimamente estamos tomándonos la vida con variedad, cosa que me parece lo mejor. Le hicimos una fiesta sorpresa con sus amigos y la pasamos tan tan bien que por suerte le gustó. Hoy conocí al papá y comimos comida de la india (si digo hindú la gente se enoja), cosa que me gustó porque pude conquistar mis deseos espirituales, quiero tener mi propia casa y poner sillones y alfombras por todo el piso y comer en cualquier lugar y bañarme y tirarme en las alfombras mirando el techo, con un amor al lado. Como lo hice hoy. Me puse a pensar en lo difícil que va a ser cuando se mude... pero nada importante cambiaría. Lo estoy amando tanto que... la pucha... lo miro y no puedo dejar de mirarlo. Por eso se que nada cambiaría. Bueno, mañana, seguramente, cuando me levante vuelva a escribirte porque sinceramente: NO DOY MÁS.